Michael: Lo creas o no, hubo un tiempo en que no iba por ahí proclamando lo maricón que era. Donald: Bueno, debió ser antes que la comunicación verbal reemplazara el lenguaje de signos.
THE BOYS IN THE BAND (1970) de William Friedkin cuenta la historia de un grupo de amigos gays que se reúnen en una fiesta de cumpleaños. El guión de Mart Crowley parte de su propia obra de teatro.
Emory: ¿A quién hay que follarse para que te sirvan una copa aquí?
De los nueve actores que conforman el admirable elenco de la película, cinco de ellos, Frederick Combs, Leonard Frey, Robert La Tourneaux, Kenneth Nelson y Keith Prentice, fallecieron por complicaciones relacionadas con el sida. El único tema que no trataron –por desconocido– en la ficción, les golpeó de pleno en la vida.
Michael: ¿Qué hay más aburrido que una reina haciendo de Judy Garland? Donald: Una reina haciendo de Bette Davis.
Tres décadas después de su estreno, la película mantiene todo su vigor y sigue asestando fuerte contra los límites de las libertades establecidas.
no se si me atrevería con ella hoy mismo La vi hace años, mucho después del estreno, y me pareció que ya estaba algo desfasada: todas eran demasiado hirientes, irónicas, malas. No me moví nunca entre gente así. Está bien recordarla
es de las primeras películas queer que vi en mi más tierna infancia. probablemente, debería volver a verla, pero me inclino por lo que dice dante. tiene que estar desfasadísima. pero me ha encantado recordarla en este post, igual tenía 8 ó 9 en un Sábado Cine de la tele de calviño.
Dante, creo, en cualquier caso, que es un reflejo muy interesante sobre unas inquietudes que siguen sin solventarse y no ya sólo en el colectivo gay sino la sociedad en general. En mi opinión, la ironía -y la autoironía- sirven para plantear de manera trepidante el desgarro del desencaje que sufren.
Pau, interesantes lecturas tenían tus padres. Seguro que se trata de una pieza difícil de conseguir en la actualidad.
Pe-jota, contigo, sin duda, cualquier reunión se convierte en adorable.
Senses, te pediría que le dieras una segunda oportunidad aunque, claro, yo acabo de descubrirla, y no sé de qué manera ello afecta mi criterio. Sigo defendiendo la vigencia de la película que, además, gracias a un lenguaje muy teatral, desentraña verdades como puños y a corazón abierto.
5 Comentarios:
no se si me atrevería con ella hoy mismo
La vi hace años, mucho después del estreno, y me pareció que ya estaba algo desfasada: todas eran demasiado hirientes, irónicas, malas. No me moví nunca entre gente así.
Está bien recordarla
Mis padres tenían este texto en una estantería! jajaajaaa
La verdad es que, se diga lo que se diga, cuando nos juntamos más de tres, seguimos siendo igual de adorablemente malísimos.
es de las primeras películas queer que vi en mi más tierna infancia.
probablemente, debería volver a verla, pero me inclino por lo que dice dante. tiene que estar desfasadísima. pero me ha encantado recordarla en este post, igual tenía 8 ó 9 en un Sábado Cine de la tele de calviño.
un abrazo.
Dante, creo, en cualquier caso, que es un reflejo muy interesante sobre unas inquietudes que siguen sin solventarse y no ya sólo en el colectivo gay sino la sociedad en general. En mi opinión, la ironía -y la autoironía- sirven para plantear de manera trepidante el desgarro del desencaje que sufren.
Pau, interesantes lecturas tenían tus padres. Seguro que se trata de una pieza difícil de conseguir en la actualidad.
Pe-jota, contigo, sin duda, cualquier reunión se convierte en adorable.
Senses, te pediría que le dieras una segunda oportunidad aunque, claro, yo acabo de descubrirla, y no sé de qué manera ello afecta mi criterio. Sigo defendiendo la vigencia de la película que, además, gracias a un lenguaje muy teatral, desentraña verdades como puños y a corazón abierto.
¡Y gracias por vuestros comentarios! Y abrazos.
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